
¿Sentiste golpes en tu pecho? Aquellos que son de dentro para fuera... Son algo así como cinco baterías y tres bajos tocando dentro de ti, puedes interiorizarlos tanto como que tu pulso siga el ritmo de cada nota.
Sí, sabes de lo que te hablo....
Entonces podrás comprender lo que digo, lo que escribo, lo que dibujo, y lo que no sé que mil cosas más puedo hacer con las que haya alguno que se me quede ojipláctico . En fin, que se le va a hacer... Si mis locuras son aquellos tres bajos de los que te hablaba, marcan las horas que me separan. - ¿Y las baterías, se asemejan a...?- Las cinco baterías son una sola. Ella acelera mis pasos para llegar antes, coordina mis manos para ocuparme de los asuntos de la carne, alarga mis brazos para poder entrecruzarse en toda su espalda. Pero es imposible, podría escribir tantas definiciones como escaleras tiene la Muralla China y seguiría limitándome para explicar que ocurre cuando se eriza el cuerpo, cuando el sudor resbala y se manchan las sábanas del rimen de anoche.
¿Has conseguido detener el tiempo? Yo sólo un instante, pero el momento más glorioso de toda de mi existencia y de lo que me pueda quedar... Es curioso, veinticuatro horas continuas día tras día , y por fin tener el reflejo en carne y hueso ¡Adiós muy buenas! Es grandioso, ese instante es el principio y fin, alfa y omega compenetrados de manera que sabes que ahí acabaron las horas de sueño intranquilo y empiezan las mañanas con tu olor favorito a tu lado, de fondo aroma a café y tras la ventana cae la lluvia fría. No existe nada mejor...
Cada momento alzado hasta la nube más alta es lo que hace que te responda que para mi todo sólo pueda reencontrarse entre dos tierras con la genealidad de saber que allí comprobaré una vida a nuestra (MV) manera.
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